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Fingir durante el sexo no es buena idea.

Publicado el 2020-02-29

  • Fingir durante el sexo no es buena idea.

Numerosos estudios demuestran que una elevada cifra de mujeres y hombres fingen durante el encuentro sexual un placer que en realidad no están sintiendo. La mayoría de ellos afirman hacerlo para que la otra persona se sienta bien, pero también están quienes lo hacen directamente para que el encuentro acabe cuanto antes.

 

Está claro que en el caso de las mujeres es mucho más fácil fingir que para los hombres, aunque solo sea por una cuestión biológica, ya que una erección o la falta de ella no se puede fingir. Pero que un hombre esté excitado no quiere decir que en realidad esté disfrutando tanto como quiere hacer creer a su pareja.

 

En realidad con un poco de atención al detalle todos seríamos capaces de percibir si nuestra pareja, sea hombre o mujer, está fingiendo o no. Pero lo cierto es que nos sigue faltando educación en materia de sexualidad y muchas veces pecamos de egoístas, si nosotros lo estamos pasando bien ni se nos pasa por la cabeza que a la otra persona no le esté gustando tanto.

 

Pero lo cierto es que fingir en la cama no nos trae nada positivo, todo lo contrario. Tiene una serie de perjuicios en los que muchas veces no pensamos.

 

Implica que falta confianza en la pareja

 

Si no te gusta cómo te hace sentir tu pareja en la cama lo mejor sería mantener una conversación sobre este tema. Es posible que en principio pueda ser un tema algo incómodo de tratar, pero si hay cariño y respeto todo se puede solucionar desde el diálogo.

 

Seguramente los dos o sentiríais mucho mejor si estáis seguros de que por fin ambos estáis disfrutando de vuestros encuentros.

 

Si no se tratan este tipo de temas muchas veces es por falta de confianza en la pareja. Y en algunos casos es todavía peor, no se habla de esto porque no se confía en uno mismo o no se tiene un buen conocimiento sobre la propia sexualidad.

 

Al fin y al cabo, estás mintiendo

 

Seguro que no te gusta que tu pareja te mienta ni mentirle tú a ella. Si presume de hacer unas lentejas espectaculares pero tú las pruebas y no te gustan, ¿prefieres callar y seguir comiendo esas lentejas horribles toda la vida o decirle la verdad y que intente mejorar su receta?

 

Seguro que escogerías la segunda opción, y con el sexo debería ser igual. Si algo no te gusta, simplemente dilo. Tu pareja no merece que le mientas y le hagas ver que estás satisfecho o satisfecha cuando en realidad no lo estás.

 

Como decíamos antes, es mejor mantener una conservación incómoda una vez a vivir una vida de frustración sexual. ¡No finjas, habla!